Babieca
Sabina y Deli van al Mad Pride de Paris
Mi queridísima Deli:
El corazón todavía me bombea la sangre al ritmo de la marcha del Mad Pride de París. Estoy enérgica, más incluso de lo que suelo serlo yo. No sabes, llegué a casa y no paré, al más puro estilo Mila Ximénez, de contarles a La Becky y a Lali cómo fue la manifestación. Dicen que se vienen a la que organicemos en España el año que viene; las tengo en el bote. Espero para entonces tener terminada la manta con el manifiesto de 1973. Fíjate si llevamos tiempo con esto, que Franco todavía estaba vivo.
Las agujetas ya han remitido, ¡¡pero dios mío los franceses!! Estuvimos cuatro horas marchando; sigo agotada. Normal que ellos no gritasen nada y anduviesen como si fuese la procesión del silencio de Zamora: tenían que ahorrar fuerzas para semejante caminata. Me abro en canal de la risa que me da recordar sus caras cuando tres españolas cogieron el megáfono que no usaban para darle ritmo a esa mani. Acabamos atrayendo a más hispanoparlantes, desacostumbrados a ese rollo ascético que se traen. ¿Dónde quedaría el espíritu del 68? Se lo debió llevar Gerard Depardieu cuando se fue de Francia para pagar menos impuestos.
A mi retaquito le he contado que después de la mani -de tan magnéticas que somos, aunque esté feo decirlo de una misma- nos invitaron a una fiesta de los organizadores. Da igual que sea otro país, nos faltan cinco minutos para hacernos con los mandos. ¿Cómo no nos iban a psiquiatrizar? ¡Nos querían neutralizar! Lástima para la Psiquiatría que somos imparables.
Sí que es cierto, te confieso, que al retaquito no le he dicho que en esa fiesta ligué con un portugués de pelo rizado, facciones angulosas y un culo tan rígido como la constitución española; todo un sex symbol. Tampoco hay necesidad. No quiero que le entren inseguridades; él sigue siendo dueño del embrujo de ojitos color de prao.
No te he contado, querida cómplice, pero a mi vuelta tuve que hacer parada en el aeropuerto de Barcelona para coger un segundo vuelo y tuvo muchísimo retraso. Justo he visto que Lolita Flores ha tenido incidencias con los horarios de los aviones ese mismo fin de semana, ¡puede incluso que estuviese en el Mad Pride de París y, como había tanta gente, no la viésemos! En cualquier caso, otra causa más a la que me sumo: contra las compañías aéreas.
Mientras esperaba a llegar a casa, me río yo de la Ilíada, no paré de escuchar Babieca de Guitarrica de Lafuente, alimentaba el sabor metalizado portugués que aún guardaba en los labios.
Te adora siempre,
Tu eléctrica Sabina
¡Mi querida Sabitxu!
Te mando esta postal del Sena para decirte que al final me quedé una semana más en París.
Te cuento a la vuelta, te mandan miles de besos las camaradas de aquí, dicen que nunca habían escuchado a nadie gritar lemas como tú lo hacías.
Más enloquecida que nunca,
Tu Deli



